Andrea Castro | Cita a Ciegas

Andrea Castro es una de las artistas que participó en Nada se contiene a sí mismo. Colaboró en esta publicación con su obra Unsaid (2015) abriendo paso, junto al texto de presentación, al resto de contenidos.

VVAA (Cristina Fernandez Crespo Coord): “Nada se contiene a sí mismo”, 2015.

Gracias al contacto que establecí con ella para llevar a cabo este trabajo surgió la oportunidad de escribir el siguiente texto para la exposición que, en aquellos días, estaba preparando y que puede visitarse hasta el día 27 de noviembre en la Tesorería General de la Seguridad Social de Illes Baleares (Rambla dels Ducs de Palma de Mallorca, 18) y que ella misma ha titulado “Paletas de Emociones”.

CITA A CIEGAS

Cuando Andrea Castro (Palma de Mallorca, 1987) se enfrenta a su obra lo hace con la expectación propia del que acude a una cita a ciegas. En el momento previo al “encuentro” la artista tan sólo tiene un conocimiento vago del personaje con el que se va a encontrar, unas coordenadas mínimas sobre su difusa identidad.

Su proceso creativo tiene tanto de misterioso como de excitante puesto que la artista sabe cuándo comienza éste pero nunca tiene la certeza de cuándo va a terminar. De hecho incluso se atreve a afirmar que no es ella quien toma esta decisión, sino que lo hace la propia obra; es decir, acaba llegando un determinado momento en el que la obra, el personaje retratado, tiene la entidad suficiente como para hablar por sí mismo, sin necesidad de que la pintura siga formando sus rasgos. En ese momento la obra ya no depende de Andrea Castro sino que emprende un camino por sí sola y tiene autonomía para expresarse.

Una vez que la obra adquiere esa independencia más que decir que “está terminada” bien podríamos decir con acierto que “acaba de comenzar”. En ese momento empieza a expresarse, a emitir un discurso que generalmente apela a lo íntimo, a lo sentimental. Es por ello por lo que esta exposición se hace llamar Paletas de Emociones, puesto que a través de un material físico, como es la pintura, la artista es capaz de generar figuras con la capacidad de expresarse en un lenguaje universal: los sentimiento humanos.

Sus pinturas tienen la capacidad de conmover y de dialogar con la intimidad del espectador gracias a las identidades versátiles logradas por esta artista mallorquina. Los rostros de sus personajes carecen de unos rasgos totalmente explícitos quedando ocultos, al menos parcialmente, por manchas de pintura con las que logra una indefinición que permite que nos identifiquemos con ellas, que nos veamos reflejados como en un espejo.

Estos rasgos ocultos, volubles, incluso nos llevarían a cuestionarnos la naturaleza de las obras de Andrea Castro: ¿pertenecen a la categoría de retrato?, ¿cuáles son los límites de este género pictórico?, ¿es posible concebir un retrato sin rostro?

Todas estas posibilidades teóricas van acompañadas de las íntimas impresiones que estas piezas son capaces de producir en un espectador capaz de establecer una suerte de comunicación con las obras y sus personajes; unas figuras desconocidas, extrañas, en el momento previo a la recepción (como también lo eran para la propia artista) pero que ahora, después de la cita, forman parte de su mundo más íntimo: el de las emociones.

Cristina Fernández Crespo (noviembre 2015)
http://www.kippel.es

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